Esperando a Carusoni. T2:Ep.7

PRECUELA QUE SE CUELA EN SECUELA.

2001

La idea de Carusoni es muy buena. Transmitir desde Buenos Aires, con la ventaja horaria, un programa para la noche de Tokio. El vínculo de Japón con el tango, se sabe, lleva 100 años. Todas las fuentes dan cuenta que Tsunayoshi Megata, aristócrata japonés, viajó a París en 1920 donde aprendió a bailar el tango en cabarets animados por argentinos terratenientes que tiraban manteca al techo. “Y así llevó el tango a tierra nipona, donde gratarola lo enseñó a bailar”, reza la bonita página: A lo Megato, que Edmundo Rivero compuso en 1981.

Los primeros japoneses que llegaron a nuestro país lo hicieron en 1908. No venían directo. Bajaban desde Brasil disconformes con incumplimientos a promesas asentadas en los convenios de inmigración entre ambos países. Sus primeras tareas tuvieron que ver con los bares y cafés. Fueron muchos y célebres. (Algunos los conté en mi cuenta @cafecontado). Los bares japoneses además del servicio gastronómico ofrecían billares y espacio para orquestas. Esta costumbre influyó en la ligazón con el tango entre japoneses y porteños. Sin embargo, hacia fines de los ’40 ya no quedaban bares japoneses. La carga impositiva los había hecho cambiar de actividad comercial y a dedicarse a la limpieza de ropa.

1975

Mi primer acercamiento con el distante mundo nipón ocurrió a tan solo 50 metros de mi casa de la calle Carlos Pellegrini en Banfield cuando ir “al japonés” significaba ir a la tintorería. Íbamos con cualquier excusa. Todos los pibes del vecindario estábamos enamorados de la hija del japonés. Corrían los ’70 cuando habíamos dejado los cortos y corríamos detrás de polleras. La japonesita (de nombre tan impronunciable como poco recordable) ni nos miraba. El rumor era que gustaba de un pibe de otro barrio. De Lanús. Y a nuestra corta edad, sin independencia de movimientos, Lanús era como el otro hemisferio. Un buen día la tintorería cerró. Se volvieron a su país. Fue nuestra primera pena de amor. Se conoce que el japonés encontró a su hija con su festejante en una situación embarazosa y la vergüenza cultural pudo más. Se mandaron a mudar. A Japón. El otro hemisferio. Igual que Lanús.

2021

Hace algunos años, estando al frente de La Flor de Barracas, conocí a Néstor Astarita, baterista de jazz que tocó con Sandro, el Gato Barbieri, y tuvo su propia banda, pero, que además de músico exquisito, es un gran milonguero. Néstor nos propuso ser el organizador de Tango & Pasta los mediodías de los domingos en la Flor. Aceptamos. Siempre se venía con una japonesa que bailaba como una tabla, pero Néstor sostenía, como dogma de fe, que en toda milonga debía haber una. A mí me sonaba como cuando “Chocolate” Baley formaba parte del seleccionado de fútbol y se comentaba que por cábala todo plantel debía tener un negro. A la japonesa compañera de baile de Néstor, Tamashi, esta vez mi madurez permitió recordar su nombre, también la veía cuando armábamos las “Noches de Arolas”. Se presentaba a escuchar las mesas redondas para luego desaparecer al momento de la milonga. Se ubicaba al fondo. Siempre sola. Sobresalía por japonesa. Todo su accionar era imperceptible. Jamás crucé palabra con ella. Yo siempre estaba entre los disertantes o bien conducía las charlas. Luego la perdía de vista.

¿A qué vienen estos saltos en el tiempo? A una charla telefónica que tuve con Néstor días atrás. Me dice: te manda saludos Alma, quién es Alma, respondo con pregunta, Alma pavo (o sea, con Alma repitió un nombre y el pavo era yo) la japonesa de las milongas, no sabía que le decían Alma me la presentaste como Tamashi, digo para recordarle que no estaba tan en babia, Tamashi en japonés quiere decir Alma, me adoctrina Néstor y a continuación completa, se volvió a Japón por el chobid que le cambió los planes a todo el mundo, bueno es japonesa tanto no le cambiaron los planes, sostengo yo, sí es japonesa pero hija de un argentino, ah no sabía y qué más sabés, pregunto curioso, no mucho, un caballero sólo sabe lo que las mujeres le cuentan por ejemplo que su padre vivió en Lanús. Chan. Tamashi=Alma = ¿Será Alma Carusoni? ¿Tendrá Carusoni una hija made in Lanús? ¿Y la conocí antes que a él? ¿Y estuve enamorado de su madre?

FIN DE LA TEMPORADA 2

Ilustración: @cantinilucio

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